El mes de mayo nos ha traído una buena noticia, dentro del marco del VII Convenio General del Sector de la Construcción se ha firmado un preacuerdo para impulsar la creación del primer plan de pensiones colectivo sectorial, que se formalizará siempre y cuando el proyecto de Ley de Regulación para el impulso de los Planes de Pensiones de Empleo recoja incentivos ambiciosos comprometidos por el Gobierno.

Se ha acordado, que las empresas realicen aportaciones a este plan de pensiones sectorial como complemento al sistema público de pensiones, incorporando al sector una nueva mejora histórica de marcado carácter social.

Este preacuerdo viene avalado por el éxito del diálogo social dentro de la larga tradición negociadora de los agentes sociales, que ya en 1992 firmaron el primer convenio colectivo del sector. Desde entonces, los agentes sociales han proporcionado una paz social que ha superado, en los últimos años, crisis tan significativas como la financiera de 2008 y la derivada de la Covid-19 en 2020. Y actualmente, inmersos en una crisis energética, que provoca un encarecimiento de costes y que está asfixiando a muchas empresas constructoras.

 Aun así, con el panorama dibujado, se ha pactado un incremento salarial para los trabajadores del sector de la construcción de un 10% entre los años 2022 y 2024, del que una parte se destinaría a aportaciones al Plan de Pensiones promovido.

Otras materias importantes que determinarán la recuperación social y económica de España, y que el sector está apostando por ellas, son la digitalización, la sostenibilidad y la mejora de la cualificación de sus empleados.

En definitiva, el preacuerdo se integrará en el VII Convenio colectivo general del Sector de Construcción, que deberá ser sometido a los órganos de gobierno de las organizaciones implicadas a efectos de su ratificación, así como de su posterior desarrollo e implementación.

Caminante, no hay camino, se hace camino al andar.